Prototipando un podcast de diseño

Andy Fechtenholz

Me presento rápidamente, soy Andrés Fechtenholz (@andyfechi en las redes). Soy productor audiovisual y especialista en industrias culturales en la convergencia digital por la UNTREF. Hace casi 5 años* que hacemos Diseño y Diáspora, un podcast donde entrevistamos diseñadores que trabajan en proyectos de innovación social centrado en las personas, que diseñan comunidades, políticas públicas, productos o investigaciones sobre temas de diseño social. Todo esto, pensado para los diseñadores hispano parlantes, aunque últimamente incorporamos entrevistas en portugués e inglés. Ustedes que leen este blog y escuchan el podcast ya saben todo esto, pero quizás les interese saber cómo empezó… 

“Tengo un programa de radio al que quiero convertir en un podcast” me dijo Mariana Salgado en su acento y vocablo argentino condimentado con finés, en una primera reunión a distancia. El programa de radio se llamaba “Ventana al Sur” y era un programa en una radio amateur en el que Mariana tenía su espacio 1 vez por mes. Iba al estudio, ponía canciones y charlaba con diseñadores -que a veces eran amigues- latinoamericanos. 

Fue Antonio Zimmerman, el músico de este podcast, el que nos puso en contacto. Ellos habían sido compañeros de la escuela primaria, y yo conocía a Antonio de un curso que hicimos sobre Música para Cine. Mariana vivía hace muchos años en Finlandia y quería recuperar su conexión con los diseñadores hispanoparlantes, así que empezó a entrevistar a sus amigues diseñadores, sobre temas de diseño. Yo había estudiado Cine y estaba lidiando con la transición a los medios digitales. Trabajaba en proyectos audiovisuales esencialmente para la web y solo hacía podcast con amigos, por placer, comentando series de TV en su era dorada. 

Nunca había pensado en hacer podcast para otres, aunque reconozco que veía su potencial. Creo que Antonio identificó bien la conexión con Mariana, no solo por las necesidades técnicas, sino que también, conectamos porque estábamos en un momento de búsqueda parecido, buscábamos un proyecto nuevo, en paralelo a nuestras carreras principales. En este posteo quiero contarles nuestro caso desde el punto de vista del diseño de sonido, y digo Diseño, porque creo que sin darme cuenta (estoy seguro que Mariana ya lo tenía pensado) diseñamos este podcast de manera colectiva.

*Si este podcast lo hacemos hace casi 5 años, hace casi 4 años que Mariana me viene pidiendo que escriba un texto para este blog, así que, perdón por la demora Mariana, ahí vamos.

  1. Primera Iteración – El Prototipo

Junto a Mariana, los que hacemos Diseño y Diáspora somos Andy Fechi y Julián Pereyra, los diseñadores de sonido, Antonio Zimmerman con la Música y Mercedes Salgado con las redes sociales, Laura Badino recopila la bibliografía recomendada y varios otros trabajan en los libros o hacen colaboraciones ocasionales.  Juli y yo somos los encargados de procesar los audios que Mariana graba en distintas partes del mundo -en general desde su casa- y empaquetarlos para que lleguen a los oyentes. 

El proceso inicial de este podcast fue bastante orgánico, luego de la reunión me concentré en revisar el material original y pensar de que manera esa entrevista podía reeditarse como algo nuevo y a la vez, atemporal y que mantenga interés en toda su duración (alrededor de 35 minutos), característica que distingue a los podcasts por sobre la radio. Había otras cuestiones técnicas -sacarle la música por temas de derechos y limpiar los audios- pero lo que a mi me parecía más importante era encontrar un formato

En la primera etapa, hoy podríamos decir la etapa de prototipado (que es nuestra palabra favorita de diseño!), re-edité 10 episodios ya grabados como programas de radio y los dividimos en secciones. Era necesario conocer a la persona que se estaba entrevistando, que aparezca alguna anécdota de su formación en diseño y que desarrolle algún proyecto en el que haya trabajado. Esos tres momentos, de diferente duración en cada episodio, eran interrumpidos con separadores que llamamos “Las intros”; 3 intervenciones de Mariana grabados luego de hechas las entrevistas donde comenta, resume y repiensa las respuestas de les entrevistades. 

En cuanto a la música, empezamos usando un tema de biblioteca que luego reemplazamos por las producciones originales de Antonio.

Como buen prototipo, todas estas secciones tuvieron varias iteraciones. Al principio Mariana contaba anécdotas personales con los entrevistados (porque en general esos primeros invitados eran amigos diseñadores que vivían en Finlandia). A mi particularmente me gustaba que, sin quererlo, contaba escenas de la vida de latinos en la diáspora, hablando en español – fuerte- por los pasillos de la Universidad de Aalto, en las calles frías de Helsinki o incluso frente al mar, donde Mariana grabó con su celular una de mis entrevistas preferidas con Mauricio Corbalán

Con el paso de los episodios estas secciones tomaron funciones más específicas, como recomendar otras entrevistas y series relacionadas, pero en general mantienen la esencia planteada en nuestro primer prototipo: tomar distancia de la entrevista, actualizar algunas de las frases, subrayar y reflexionar sobre el proyecto que estamos charlando, a veces con un enfoque más académico, pero muchas veces también, de manera personal. Esto cumpliría el primer objetivo, convertir un programa de radio en un podcast de diseño.

  1. Segunda iteración –  A Distancia

Rápidamente, Mariana se entusiasmó con la idea de hacer más entrevistas, primero salir de la radio, luego a gente que no vivía en Helsinki, o fuera de Finlandia. Así arrancamos con la segunda etapa. La asesoré para la compra de un grabador, un micrófono y para que prepare una oficina en su casa para hacer las grabaciones a distancia que, poco tiempo después con la pandemia, se hicieron fundamentales. 

También, Mariana le encontró el gustito a hacer entrevistas. En esta etapa, también decidimos aumentar la regularidad de las publicaciones, de una a dos por semana, y con eso también llegó un crecimiento de la audiencia, o al menos la fidelidad de los oyentes regulares.  También significó que se empezaran a acumular entrevistas. En algún momento de esta iteración se incorporó Julián Pereyra como apoyo en la edición, en principio limpiando y editando audios y luego encargándose en solitario del diseño sonoro de la mitad de los episodios.

Esta etapa nos confirmó que Diseño y Diáspora era un objeto, producto o mediatización en audio que tenía potencial de crecimiento. Pero también que el prototipo original contaba con la flexibilidad para seguir creciendo y expandiendo el catálogo. Ya teníamos casi 100 episodios, dos series (Diseño y Gobierno y Diseño UX), logo, web y por sobre todas las cosas, una audiencia fiel. Todavía sin conocernos cara a cara con el equipo completo -nosotros en Argentina, Mariana en Finlandia- logramos un mecanismo de trabajo utilizando Google Drive y Spreadsheets que incluía la publicación en redes y la renovación de logos y música para cada serie (cosa que comprobamos luego, que no era tan evidente o relevante para los oyentes 😅).

También Mariana fue mejorando su técnica para entrevistar. Recuerdo que nosotros le indicamos en uno de sus viajes a Buenos Aires como usar el grabador, como colocar el micrófono, como insonorizar las habitaciones, pero lo que a ella más le interesaba era como preguntar, cómo ordenar la entrevista, cuándo hablar, cuándo no; y todo eso manteniendo cierta naturalidad. Mariana quería que todo suene más o menos informal, que no sea una entrevista de trabajo. Lo que le recomendé como productor audiovisual es que vaya registrando lo que le gustaba y lo que no de cada entrevista y que con el solo hecho de entrevistar más gente iba a mejorar. Hoy a la distancia creo que fue importante dejar de lado lo técnico por un rato. Entender que nuestro rol no era solo recortar audios y sacar silencios o repeticiones, sino también ayudar a contar la historia de cada personaje, cada entrevistado, cada temática, cada caso.

Mientras tanto, eso no evitaba que mejore el proceso de limpieza de audios, edición y publicación nos divertíamos reseteando el podcast cada tanto. Eso nos dió cierta flexibilidad para probar cosas nuevas. Especiales sobre temáticas urgentes, como los especiales de Chile, Colombia o Perú; la serie especial sobre Covid o los paneles en vivo, donde hablamos con varios invitados sobre un mismo tema, con público haciendo preguntas. 

Dos veranos después de empezar a publicar, hicimos nuestro primer encuentro en persona donde todos los involucrados en el podcast repasamos lo hecho en el año y planteamos nuevos objetivos. El ritual no está completo sin ejercicios de diseño propuestos por Mariana para pensar el podcast y también exquisiteces finlandesas -ya clásicas en sus reuniones de verano- como las galletas de jengibre con queso azul y los caramelos negros, que la verdad, todavía no se de que son.

  1. Tercera Iteración – Colaboraciones

Obviamente después de ese verano no pudimos vernos tan seguido porque empezó la pandemia y con eso el aislamiento. Pero fue también la explosión de las videoconferencias (Zoom, Meet, Zencastr, etc), el teletrabajo y por ende, de los podcasts. Puedo decir hoy que estábamos  preparados para eso. Fueron nuestros años de consolidación. En 2020 y 2021 llegamos a la marca de 100 episodios por año. También festejamos los 250 episodios con una entrevista de Eduardo Mercovich a Mariana Salgado.

A nivel personal también cambió nuestra vida: tanto Julián como yo fuimos padres en 2021 lo que hizo que nuestra concentración esté un poco alterada. Como productores de audio llegó un punto que no podíamos proponer mucho más por fuera del formato establecido, y por suerte fue ahí donde empezaron a aparecer más personas interesadas en ayudarnos a expandir nuestro proyecto a otros ámbitos y otros medios. El podcast es solo una parte del proyecto Diseño y Diáspora, diseñado para crecer. Mientras comenzaba el desarrollo de los libros y los talleres (de los cuales no teníamos participación) también llegaron las series co-hosteadas producidas en conjunto con instituciones y/o ex entrevistados que querían investigar a través del podcast una temática particular.

Finalizado el proceso de prototipado, si es que existe algo cómo “finalizar” un diseño, confirmamos que construimos un objeto dinámico, modular y extendible, que podemos seguir modificando, mejorando e incorporando ideas todo el tiempo. 

  1. Pensar en diseño

Llegando a este punto, me permito una reflexión sobre el proceso de diseño de sonido del podcast “Diseño y Diáspora”, pero también como me ayudó a entender mejor mi propio trabajo. Desde mi rol técnico, suelo tomar decisiones estéticas o narrativas que a veces surgen de un instinto basado en años de oficio, nunca había identificado que eso es una decisión de diseño. Pude entender, editando Diseño y Diáspora que todas las iteraciones de mi trabajo como editor de este podcast -y antes como camarógrafo y editor de video- me permitieron desarrollarme profesionalmente (y personalmente) como diseñador, más allá del medio o el formato con el que esté trabajando. 

Entender las necesidades y los recursos, trabajar con las personas y las interacciones, con los dispositivos, el entorno; todo eso resonaba en mí cada vez que escuchaba las entrevistas. En mi humilde entender, todo eso es hacer diseño y yo lo venía haciendo desde hace mucho.


Hoy, 437 episodios luego, pienso que el proyecto Diseño y Diáspora es un proyecto colaborativo de diseño hecho por gente que ve en los cambios tecnológicos de la era digital una oportunidad para diseñar estrategias y utilizarlas de forma positiva, a favor del planeta. Y que encontró en el Podcast (entre otras ventanas) una vía para encontrarse e inspirar a otras personas a hacer lo mismo. No me gusta mucho el término “inspirar” para hablar de los resultados socio-culturales de lo que hacemos y publicamos, pero es cierto que cuando leemos los mensajes que nos mandan les oyentes, está claro que para muches, el podcast es una inspiración y una manera de extender sus redes de colaboración. A través de Diseño y diáspora conocen nuevas personas trabajando en diseño de las que aprender y a las cuales seguir. Así que hoy, por un ratito me permito reconocer que, un poco, es lo que logramos. 

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